Horario: jueves de 10 a 16h, viernes y sábado de 10 a 22 h y domingo de 10 a 16h.
Con motivo de la apertura de la exposición Latidos de la escombrera, La Térmica Cultural promueve un encuentro con la autora, Natalia Pastor, el jueves 9 de abril a las 11:30 horas, con entrada libre y gratuita.
Natalia Pastor (Asturias, 1970) desarrolla una práctica multidisciplinar que explora territorio, memoria e identidad colectiva, con especial atención a la Cuenca Minera del Nalón. Su obra articula la cultura obrera, la minería y el feminismo, situando lo doméstico como espacio de tensión entre lo personal y lo político. Entre sus últimas exposiciones individuales destacan Poética de la escombrera, Barricada doméstica. De dentro a afuera, Parece que va a llover y Ring Doméstico, participa en ferias y encuentros internacionales, y forma parte de colecciones institucionales y privadas.
Latidos de la escombrera es una instalación concebida para el espacio Patrimonio de La Térmica Cultural que articula lucha obrera, feminismo, identidad colectiva y legado minero. El proyecto establece un diálogo entre pasado y presente, destacando la memoria de las mujeres revolucionarias en las Cuencas Mineras del Nalón.
Vestida con un mono de trabajo —elemento autobiográfico y alegórico—, la artista aparece en una fotografía inspirada en La libertad guiando al pueblo de Delacroix, trasladando esta icónica imagen al contexto de la minería y la lucha por la igualdad con ironía y sentido del humor, en un tono combativo que reflexiona sobre el impacto vital de las mujeres en la comunidad minera.
El mono expuesto funciona como tributo a las mujeres de la revolución: intervenido con frases bordadas de consignas feministas del 8M y reinterpretaciones de mensajes vinculados a la lucha obrera, al trabajo y al sistema paternalista, plantea un contrarrelato frente a los discursos de adoctrinamiento históricos.
De manera paralela, los bordados sobre toallas de HUNOSA recogen consignas y mensajes de protesta de pintadas, manifestaciones y pancartas callejeras, subvirtiendo ideologías dominantes y visibilizando la contribución femenina en la historia del movimiento obrero.
Con humor, ironía y sensibilidad, Latidos de la escombrera convierte la memoria social en un espacio de reflexión crítica y experiencia compartida, conectando historia y acción colectiva.
Créditos de la imagen: Juan Carlos Román
